málaga ciudad corresponsable

De un tiempo a esta parte Málaga se ha situado en el punto de mira por muchos motivos. Algunos muy vanguardistas (véase lo que está aconteciendo en el Parque Tecnológico); muchos de ellos culturales (con una oferta museística in crescendo, la renovada puesta en valor de tradiciones y costumbres y una cantera de artistas punteros a nivel nacional, entre otras muchas cosas); y otros que no merecen tanto aplauso, como el grave problema con la vivienda que está azotando la ciudad.

En cualquier caso, que Málaga trasciende al turismo y al pescaíto frito quedó claro hace tiempo. Pero no es mi misión hacer un análisis de la situación ni dar mi opinión en este blog al respecto de las políticas y acciones que acontecen en la capital malagueña. Sí lo es comentar algo en lo que me he visto implicada y que, bajo mi punto de vista, merece una mención especial: “Málaga ciudad corresponsable”.

Málaga Ciudad Corresponsable es una iniciativa del Ayuntamiento de Málaga para promover y concienciar de la importancia de corresponsabilidad en el ámbito familiar, laboral y social y seguir avanzando hacia una igualdad real entre hombres y mujeres.
— Fuente: www.malagaciudadcorresponsable.eu/

La primera toma de contacto con esta iniciativa la tuve gracias al Club de Malas Madres, que a través de su asociación “Yo no renuncio” y junto con el Ayuntamiento, impulsó una acción en la Universidad de Málaga: La caravana amarilla del futuro. Un call to action en el que me vi envuelta, haciendo el papel de una pitonisa (llamada Citrina) que, tras una sesión adivinatoria, les decía a las y los jóvenes que el destino no estaba en las cartas, ni siquiera en nuestras manos si no nos poníamos a trabajar por un futuro más corresponsable.

Citrina (el nombre que le puso su madre disléxica… en realidad la quería llamar “Cristina”).

Fue un trabajo muy intenso, pero también muy gratificante. Un concepto creativo y un desarrollo impecable. ¡Gracias a la agencia “La madre de los Beatles”!

Si pude aportar algo y poner mi pequeño granito de arena en la mejora de esta situación tan desigual que viven las mujeres, sería una satisfacción laboral, sí, pero sobre todo personal.

La siguiente vez, ya en junio, tuve la suerte de cerrar las Jornadas “La corresponsabilidad en la industria de los medios audiovisuales”. En esta ocasión y gracias al equipo del Área de Igualdad del Ayuntamiento de Málaga especializado en cine, se organizó una sesión de análisis y debate en torno a las necesidades específicas que existen para las mujeres de este sector, relacionadas con la corresponsabilidad y la conciliación, así como una reflexión sobre las posibles soluciones y las posibles medidas a adoptar.

Nuevamente me encontré con un equipo de mujeres muy implicadas y una organización excelente. La única pega es que no se le diera la difusión suficiente al evento y la participación fuera justita, porque las mesas de debate, las charlas y las entrevistas, etc. merecieron mucho la pena.

En cualquier caso, fueron también días intensos, escuchando testimonios, ideas y propuestas muy interesantes.

Esta vez, yo personifiqué a “Súper Mamarracha” una heroína perdedora, pero con grandes aspiraciones motivacionales. Volar le da miedo, pero no por ello iba a librarse de llevar capa.

Super Mamarracha en el Salón de Actos del Museo Thyssen (¿Quién le iba a decir que aterrizaría allí?)

En esencia, dos eventos estupendos que apoyan e impulsan la implementación de políticas que favorecen la igualdad de trato y de oportunidades. A estas alturas queda patente la necesidad de adoptar medidas que permitan la compatibilidad efectiva entre responsabilidades laborales, familiares y personales.

Es urgente que haya un reparto equilibrado de dichas responsabilidades, de desarrollar recursos, prestaciones y servicios que posibiliten la conciliación y la corresponsabilidad, y ello pasa por la adhesión de entidades, empresas, organismos e instituciones. Pero también pasa por generar sensibilidad en personas como tú y como yo. Se trata de romper entre todos y todas con los estereotipos y los roles sociales impuestos para llegar a una distribución justa de esas responsabilidades. Por una igualdad real entre hombres y mujeres.

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